Ética corporativa, ¿Un valor en crisis?

“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”. Confucio.

En estos momentos en los que se habla mucho sobre la ética, máxime cuando asistimos cada día a noticias sobre corrupción, el enriquecimiento ilícito, así como la falta de responsabilidad, compromiso, el interés por los aspectos individuales más que los de grupo, debemos pararnos a reflexionar.

Una empresa debe estar respaldada, en su responsabilidad social, de ética, con especial atención a como se manifiesta en la organización, cuáles son sus logros, alcances, etc. No debe sorprendernos que se diga, que Ética y Responsabilidad Social sean conceptos que se refieren, fundamentalmente, a la calidad de nuestras relaciones a través del tiempo.

Pensemos, que el término ética se ha definido como el estudio de la forma en que nuestras decisiones afectan a los demás.

La responsabilidad social y la ética en las organizaciones han evolucionado notablemente y, en la actualidad, el análisis de las decisiones éticas, es una necesidad, así como también debe preocuparnos la responsabilidad de la organización ante la sociedad.

No podemos olvidar el estudio de los derechos y las obligaciones de las personas, de las reglas morales que estas personas aplican cuando toman decisiones y de la esencia de las relaciones personales.

Se dice, que la responsabilidad social y la ética en las organizaciones generalmente es tema de controversia. Algunos alegan que es saludable, otros, que esta en decadencia y otros más que esta muerta o que debiera dejarse de lado.

La filosofía básica de la responsabilidad social propone que todos formamos parte de un sistema social y todos, compartimos nuestra vida en un mismo planeta. Debemos actuar en congruencia con esta realidad, hacernos responsables de nuestras acciones, cumplir con la sociedad dentro de un marco ético y de responsabilidad social.

La ética supone que:

La mayor parte de las decisiones empresariales tienen un elemento ético, por lo tanto, los dirigentes, deben incluir la ética en las organizaciones.

Muchas de las compañías que están tratando de institucionalizar las políticas éticas han creado organizaciones específicas para aplicar estas políticas.

La ética representa el estudio de la forma en que nuestras decisiones afectan a los demás.

Los códigos éticos, que fueron cosa rara, ahora son cada vez más frecuentes.

Muchas compañías piensan que los códigos de ética advierten a los empleados que las decisiones empresariales deben tener en cuenta consideraciones éticas y económicas.

Por su parte la responsabilidad social supone que:

a).- Los miembros más afortunados de la sociedad deben ayudar a los menos afortunados.

b).- Las empresas tienen el encargo de multiplicar la riqueza de la sociedad.

c).- Las organizaciones asumen la responsabilidad social en provecho propio, bien entendido, o por lo menos deben tener capacidad de respuesta ante las fuerzas sociales.

d).- Los directivos tratan de aplicar los principios del contrato social en sus procesos para tomar decisiones y en las políticas de sus empresas.

La gerencia debe identificarse más con el rol de la ética y hacer que ésta, junto con la responsabilidad social se dé en la empresa, en donde todos, deben estar comprometidos en ella.

Muchos críticos afirman que en estos tiempos “la ética esta en crisis”. Todos los días se leen titulares que tratan el tema. Las controversias sobre el tráfico de influencias en Italia, Japón y Estados Unidos, sin olvidarnos del nuestro, las consecuencias del tráfico de influencias de nuestros políticos, practicas comerciales desleales y un largo etc.

“¿Se encargan las empresas de que sus ejecutivos se comporten de manera legal y ética?”

Deberemos tener presente que los términos básicos del lenguaje de la ética son valores, derechos, obligaciones, reglas y relaciones, aspectos en los que nuestros dirigentes, no deben ser descuidados.

Es ilustrativo el artículo que el Sociólogo Francesco Alberoni escribe bajo el título “Chi lavora con spirito di servizio e chi pensa solo a se stesso” (“Quien trabaja con espíritu de servicio y quién sólo piensa en él mismo”). www.corriere.it/alberoni.

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3 respuestas a Ética corporativa, ¿Un valor en crisis?

  1. Crissy dice:

    Well done article that. I’ll make sure to use it wsiely.

  2. Alberto García López dice:

    A mi entender, la ética nace de la reflexión y de una, diría yo, sencillez, en el entendimiento de nosotros mismos respecto a la relación y comportamiento hacia los demás y nuestra sociedad, así como, evidentemente, en cualquier ámbito laboral instando además hacia una más que evidente responsabilidad social dentro de los ecosistemas laborales, y más allá, lógicamente.

    Es decir, la ética y la responsabilidad social no se enmarcan tras el lugar de trabajo de cada persona, sino que transcienden a un entorno global: profesional, personal, social, y no olvidemos el entorno natural que habitamos y a nuestras propias creaciones.

    Como sucede siempre en este país y en otros, el “todo vale” y “a cualquier precio” y “de cualquier forma” y “otros lo hacen” y “sálvese quien pueda” y “ya, ahora mismo” y el “yo-yo-ismo” tan de moda estos años… constituyen la más que evidente decadencia en el comportamiento humano y no sólo a nivel de ética, sino de valores que aluden al triunfo por encima de todo, y de todos, en donde la inmediatez se superpone al esfuerzo, al trabajo en equipo, al reconocimiento y evolución, a compartir y crear compartiendo, a la innovación, mejora y crecimiento, y sedimenta el odio, el rencor, la envidia, la crítica destructiva, la obtención instantánea del éxito, el poder y dinero, del desprecio a los demás y a la propia sociedad, vista como ingenua y el lugar donde escarbar y obtener poder, dinero rápido y fácil, y dejar un rastro de creatividad e inteligencia inversa al desarrollo social ético y humano.

    Es decir, si esta crisis en la que estamos instalados requiere de cambios de modelos económicos y productivos, también deben hallarse o producirse cambios sociales y, por descontado, dentro del mundo laboral, que incluyan palabras que puedan dejar de ser meras letras y se conviertan en voz, en carne, en gestos, actos y sonrisas como son la ética y la responsabilidad social.

    De esta forma Salva veo tu artículo, como una lucidez textual e intelectual que representa también la reivindicación de la ética y la responsabilidad social, como uno de los pilares de crecimiento personal, profesional y social. Mucho se puede hablar de este tema pero tu síntesis Salva es realmente acertada. Gracias.

  3. Iker Garmendia dice:

    Me ha gustado el artículo: sencillo, claro y lúcido. Y creo que es precisamente ahora cuando se debería abordar, en serio, un tema como éste. Más que nada y por poner un ejemplo, porque no creo que entre los intereses de la comunidad esté el consentir que algunas grandes corporaciones, especialmente aquellas dedicadas a la “ingeniería financiera”, despidan a buena parte de su plantilla y causen una gran perturbación en el tejido industrial (fusiones, adquisiciones y deslocalizaciones cuestionables) mientras premian a sus altos ejecutivos con desproporcionadísimos bonuses, a la par que mantienen sus beneficios intactos en medio de la peor crisis los últimos 80 años. Tampoco creo que situaciones como ésta se deban a un mal endémico del sistema o del propio capitalismo, creo que esto ocurre porque, o bien no se ha confiado en el sistema y sus mecanismos de control o, directamente, se han ignorado dichos mecanismos.

    Algunos proponen retomar las políticas marxistas como posible solución, yo tengo mis dudas: ¿acaso no había corrupción, nepotismo y malas prácticas en los laberintos burocráticos de la URSS o de la RPC? A los hechos y a los documentos históricos me remito. Parece que pongamos las reglas de juego que pongamos, siempre va a haber usureros, menesterosos, corruptos y mercaderes de Venecia varios (no puedo dejar de recordar la acertadísima descripción que Shakespeare hizo de esta especie, aunque a los políticamente correctos patológicos no les guste). ¿Entonces cómo debemos manejar asuntos como la ética o la responsabilidad social para que sean verdaderamente efectivos?

    Es posible que esté equivocado, pero mi opinión es que nociones como ética y responsabilidad deberían estar presentes en todos los segmentos e instituciones de la sociedad: desde la familia, al colegio, a la universidad, al trabajo. Creo que lo que está fallando en estos tiempos es que hay demasiada atomización, lo que se dice en la familia no sirve para el colegio, lo de la universidad es inútil en la empresa, y viceversa. Por otro lado hemos pasado a un individualismo extremo, patológico y alejado de la realidad que nada tiene que ver con el “centrarse en la persona y sus circunstancias” y que encuentra su manifestación más clara en algunos de los líderes que nos toca sufrir.

    El primero que me viene a la cabeza es Dick Fuld, CEO de Lehman Brothers, un personaje que tan sólo gastaba, en palabras de su Vicepresidente, 3 segundos al día en “ver gente de la empresa” y esto era justo antes de meterse en su ascensor privado, especialmente programado para él, directo a su despacho en la última planta, donde se pasaba metido todo el día, tratando exclusivamente con otros CEOs de su estilo. Sin jamás tocar el suelo para interesarse por sus subordinados (por lo que dice de él, no llegó a pisar el Trading Floor) y , cuando rompía este modus operandi, era para estar en compañía de asesores de arte. En fin, todos sabemos lo que pasó con Lehman y cuáles fueron las (terribles) consecuencias… Pues eso, creo que hasta que no contemplemos la ética y la responsabilidad social como una suerte de “pegamento social”, integrado y presente en todos los ámbitos de la comunidad, el pérfido Mercader de Venecia seguirá haciendo de las suyas.

    Para terminar, y relacionado con el tema, no puedo dejar de recomendar los dos excelentes documentales de Charles Ferguson, “No End In Sight” e “Inside Job”, este último ganador de un merecido Oscar a “Mejor Documental” en la pasada edición. Eso sí, recomiendo verlos sin ningún objeto contundente a mano, ya que el ataque de rabia, malestar y frustración que provocan es tal, que podríamos terminar lanzándolo a la pantalla. Muy triste lo que cuentan pero, de momento, es lo que hay. ..

    (Y siento enrollarme, pero de verdad que el tema del artículo me ha parecido muy bien traído)

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