¿Qué es un ERP? Un poco de historia (2/4)

Si bien en nuestro primer artículo de ERPs para novatos nos centrábamos en los aspectos que definen a un ERP y en los principios que lo convierten en un activo de valor añadido para la empresa, en el presente vamos a hacer un poquito de historia.

Conocer la evolución del concepto ERP y sus ámbitos de actuación no es una simple cuestión relacionada con satisfacer nuestro apetito para la curiosidad, ni tampoco es algo que caiga en el mundo de lo freak. Creo honestamente que cualquier profesional debería conocer ciertos puntos básicos de la historia de lo que ahora son los ERPs. ¿Por qué? Muy sencillo: conocer esta historia es saber cómo han ido cambiando y evolucionando las necesidades del mundo corporativo –ya hablemos de empresas privadas como de instituciones públicas-, es percatarse como en Occidente se ha pasado de un modelo productivo a un modelo del conocimiento, del know-how, es la constatación de una evolución de lo local a lo deslocalizado, a lo global. En este sentido, cabe dar la razón a estudiosos de lo social y de las ideas como Clifford Geertz o Michel Foucault que afirman que la realidad es una entidad poliédrica y hay que analizarla desde sus distintas aristas para poder llegar a una comprensión holística del total. Siguiendo este hilo de razonamiento, podríamos afirmar sin ninguna duda, que el estudio de la historia de los ERPs no es algo separado, propio del cerrado mundo de las TICs, sino una de las aristas de esta realidad poliédrica, aparentemente independiente pero unida al todo a nivel de significado.

Años 60 – Inventory Management & Control Systems

Alguien dijo, algún veterano del movimiento hippie, presumo, que si habías vivido en los 60, no te acordarías de nada. Afortunadamente, siempre ha habido gente seria, y éstos recordarán cómo se manejaban en el mundo de empresa por aquel entonces. Además de ser los años dorados de la psicodelia, la poesía beatnick y el rock’n’roll, aquellos fueron los años de esplendor de “Los 3 grandes”, General Motors, Ford y Chrysler, cuando, después de los excesos estilísticos de los 50, se apostó por coches con músculo: en aquel entonces los Mustang y Buick se vendieron como rosquillas. Además, la industria del metal, relacionada íntimamente con la del automóvil, alcanzó su clímax con la American Steel Company a la cabeza. ¡Hey, pero sólo estás hablando de compañías yankees! Pues sí, y es que después de la II Guerra Mundial, se puede decir sin exagerar un pelo, que USA (y en –mucha- menor medida, UK) se quedó con el monopolio de la industria productiva dentro de la llamada sociedad de mercado, o mundo libre, como los más recalcitrantes prefieren llamarlo; frente al Gigante Soviético y sus aliados (a los historiadores más profesionales, esto les sonará a la vieja dialéctica Oriente-Occidente). Sí, había compañías europeas potentes, caso de la Fiat o Siemens, por poner un par de ejemplos, pero tal era la hegemonía e influencia económica estadounidense que resulta irrelevante meterse en comparaciones, especialmente si consideramos que las viejas glorias corporativas europeas habían pasado a ser una suerte de subsidiarias de ésta. Sobra decir que tras la caída del Telón de Acero y el Telón de Bambú, junto al despertar de viejas potencias como Alemania y Japón y el espectacular desarrollo de las TICs, nada volvería a ser igual.

Podríamos profundizar mucho más en estos puntos, pero no es el propósito de este artículo, el objetivo es que nos quede claro que en esta época, y durante los años sucesivos, la economía occidental era fundamentalmente de tipo productivo. Y son en estos años cuando la semillita de los ERPs actuales germina. En efecto, a principios de los 60 aparecen los “Inventory Management & Control Systems”, en castellano “Sistemas de Gestión y Control de Inventario”. Así es, en el paradigma económico de aquel entonces, básicamente, lo que interesaba era mantener el nivel de stock en almacén adecuado para asegurar la fluidez de la producción. A nivel funcional, las actividades de estos sistemas incluían identificación de inventario, programación de objetivos de producción, técnicas de aprovisionamiento, monitorización de stock, balances de inventario y generación de reportes de status de inventario. No está nada mal, sobre todo si tenemos en cuenta donde corrían estos sistemas a nivel hardware, y no, no se trata de un fotograma de “James Bond contra el Dr. No”:

os 70 – MRP Material Requirement Planning

El verano del amor y la utopía, o más bien miopía, de la década anterior terminó de la manera más abrupta posible: los Beatles se separaban con amargura, tres de los mayores iconos culturales de aquellos años -Janis Joplin, Jimmy Hendrix y Jim Morrison- morían víctimas de sus excesos, y la popularidad e influencia del padre espiritual de la movida, Tim Leary, caía en picado. De la mano llegaba la crisis energética, la semana de tres días, la estancación, y el desarrollo de un fuerte individualismo fruto del desencanto del ideal comunitario de la década anterior, hecho que tuvo su más histriónico componente en los disco freaks y el nihilismo punk del final de la década.

Batacazo energético: después de la fiesta,
el camarero vino a cobrar la factura.

En lo que a nuestro caso concierne, se dio un paso más allá para desarrollar lo que a los SAPeros de hoy, a nivel funcional, nos suena como a una suerte de mix entre MM o Material Management y PP Production Planning. Nacían los sistemas MRP Material Requirement Planning o Planificación de Requerimientos de Material. Ya no se trataba de centrarse en el status y organización del inventario, lo que urgía era un sistema de mayor alcance, que contemplase la gestión de materiales como parte intrínseca del proceso productivo. Para que nos entendamos, el objetivo de los MRPs era dar respuesta a estas tres preguntas:

  • ¿Qué materiales se necesitan?
  • ¿Cómo se necesitan?
  • ¿Cuándo se necesitan?

Otro avance importante: ahora estos sistemas podían aplicarse a materiales que habían sido comprados a proveedores externos, y a subcomponentes producidos internamente para su ensamblaje en otros componentes o en el producto final.

Las aplicaciones software de los MRPs proporcionaban herramientas básicas para la planificación de los procesos de producción. Como output, generaban planes para las operaciones y compras de materias primas basadas en los requerimientos de producción de bienes terminados, informes de la estructura productiva, niveles de inventario actuales y procedimientos de cálculo de lotes (lot sizing) para cada operación.

Como vemos, se notaba que el hombre había llegado a la luna y se había dado un “paso de gigante”.

Seguiremos en nuestra segunda parte de este post histórico para hablar de la evolución de los MRPs en los 80 para, por fin, llegar al concepto de ERP en la década de los 90.

El artículo continúa en:

–> ¿Qué es un ERP y como puede ayudar a mi empresa? (1/4)
–> ¿Qué es un ERP? Un poco de historia (2/4)
–> ¿Qué es un ERP? Enterprise Resource Planning (3/4)
–> ¿Qué es un ERP? ERP II, la evolución continúa (4/4)
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2 respuestas a ¿Qué es un ERP? Un poco de historia (2/4)

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