En 2004, cuando Facebook fue lanzada como red social, nadie imaginaba la evolución que iban a soportar estas tecnologías. Hoy en día el dominio de Facebook se ha expandido prácticamente por todo el mundo, asentándose en detrimento de otras redes sociales. La historia de la creación y la posterior expansión de la red social Facebook se puede ver en la película “La red social”, la cual narra la idea de Mark Zuckerberg de crear un sitio web para la universidad de Harvard.

Sin embargo, no siempre Facebook ha tenido el total dominio, ya que no fue una de las primeras redes sociales en fundarse. En 1994 se fundó una de las primeras redes sociales de internet, GeoCities,  tal y como hoy las conocemos. Desde ese momento el número de redes sociales ha aumentado de forma exponencial.

Desde entonces las redes sociales han ido creciendo y aumentando el número de subscriptores hasta llegar a la situación actual, donde cada persona dispone de cuentas abiertas en distintas redes sociales.

Este mundo es tan amplio y mueve tal cantidad de dinero que ciertas personas o grandes empresas se han intentado beneficiar de alguna forma. Entre estos movimientos se pueden destacar varias compras; en 2005 News Corporation pagó 580 millones por MySpace, Microsoft invirtió 240 millones por el 1.6% de la empresa Facebook y AOL ha pagado 545 millones por la red social Bebo.

Viendo las cantidades de dinero que se manejan con las redes sociales, me gustaría destacar 2 casos que me han llamado bastante la atención.

El primer caso se basa en la historia de David Choe, un artista del grafiti. En el año 2005 David fue contratado para pintar un mural en la primera sede de Facebook. En este trabajo recibió como pago entre el 0.1 y 0.25% de las acciones de la compañía. En aquel momento esas acciones cotizaban a unos pocos miles de dólares, sin embargo hoy en día esas acciones están valuadas en más de 200 millones de dólares.

La segunda historia es sobre Pau García Milá, fundador de eyeOS. Esta historia la contó el propio afectado en el programa “Buenafuente” (https://www.youtube.com/watch?v=–1TaiQerho), donde explica que en su día tuvo la genial idea de crear una aplicación en la que dejarse mensajes cortos con un compañero de trabajo. Esta idea la descartaron y varios años después salió al mercado la famosa red social Twitter con el mismo funcionamiento que la aplicación pensada por estos informáticos.

Por lo tanto, si alguien tiene alguna idea de alguna aplicación de este tipo, antes de descartarla darle un par de vueltas y pensar en estas pequeñas anécdotas

 

Autor: Jon Perez de Arrilucea